• Nuevos Post

    sábado, 25 de noviembre de 2023

    Los españoles en Lima

    LOS ESPAÑOLES EN LIMA

    Los españoles permanecieron en Lima del 13 de junio al 16 de julio. Al evacuar la capital aumentaron su equipaje con un cuantioso botín. Extrajeron la plata labrada de la Catedral, de Santo Domingo y de otras iglesias; se llevaron las máquinas y útiles de la Casa de Moneda, quemando lo que no podían conducir; saquearon la Biblioteca Nacional; emplearon como leña para sus ranchos las puertas y ventanas de una casa rural de Tagle; arrancaron al afligido vecindario grandes cantidades de dinero, paños, brin y otros artículos, con amenazas de incendio y saqueo y cometieron no pocas tropelías más. En contraste con la virulencia de las pasiones partidistas que perturbaban a los grandes personajes de la causa de la Independencia en esos días sombríos, surgió el sacrificio del humilde pescador chorrillano José Silverio Olaya. Llevaba Olaya correspondencia de los patriotas entre Chorrillos y Callao. Apresado, no reveló sus secretos y fue fusilado y degollado en la Plaza de Armas de Lima (29 de junio de 1823). No solo debe considerársele como un símbolo del heroísmo patriótico de los humildes sino, también, de silenciosa inmolación por la promesa imbíbita en la patria que otros anarquizaban. Un bando del general Tomás Guido, gobernador interino de la capital, obligó, bajo severas penas, al patrullaje de los menores de 70 años; a la iluminación de las casas en la noche; a la pena de muerte para quienes robaran; a la entrega de las armas y cabalgaduras en poder de los vecinos; al regreso de los esclavos al dominio de sus amos; a la presentación de los desertores de ambos ejércitos; a un severo sistema de pasaportes para salir de la ciudad o entrar en ella (16 de julio). Otro bando reorganizó las milicias. Uno adicional ordenó a todo individuo que tuviera en su poder bienes de los enemigos o de los emigrados que informase a la comisión de secuestros bajo pena de confiscación de todas sus propiedades; lo mismo dispuso para los arrendatarios en análoga situación; estimuló las denuncias en los casos antedichos y agregó: “Todo el que sepa de los libros extraídos de la Biblioteca General o de los intereses que de ella faltan, lo denunciará inmediatamente, en la inteligencia de que tanto el que los tenga como el que sepa de ellos y no los entregue o denuncie, será expatriado siendo de clase y no siéndolo, será enrolado en las filas del ejército” (17 de julio). Un cuarto bando ordenó la aceptación de la moneda de cobre (18 de julio). Y un quinto dispuso durante varios días iluminación general con repique de campanas y la celebración de una misa general con tedeum.

    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Fashion

    Tecnología

    Culture